REC REVISTA DE ERUDICIÓN Y CRÍTICA Nº 3 JUNIO 2007

Revista de Erudición y Crítica 3
144 págs. 16,5 x 24 cm. ISBN 977-1886-915-009-00003
Genero: Ensayo
Época: Siglo XX
 Precio sin IVA 9,13 €  con IVA 9,5 €

Director
PABLO JAURALDE POU
Consejería técnica
FEDERICO IBÁÑEZ SOLER
Editor
MARIO HERNÁNDEZ
Jefe de redacción y secretaría
PABLO MOÍÑO SÁNCHEZ
Coordinación
MARÍA FERNÁNDEZ SALGADO

Consejo editorial
MARGIT FRENK / CARMEN SIMÓN PALMER / JAMES O. CROSBY / JOSÉ MARÍA RUANO DE LA HAZA / MAXIM KERKHOF / PAUL JULIAN SMITH / ALFONSO REY / VÍCTOR INFANTES / AGUSTÍN REDONDO / CRISTÓBAL CUEVAS / MARIE SOL ORTOLÁ / ALDO RUFFINATTO / AUROR AEGIDO / HENRY ETTINGHAUSEN / CARLOS ALVAR / JOSÉ MANUEL LUCÍA / LEONARDO ROMERO TOBAR /JUAN CARLOS MORENO / ISAÍAS LERNER / JESÚS CASAS RIGALL / JOAQUÍN GONZÁLEZ CUENCA

EN ESTE NÚMERO:

La literatura, por su aspecto creativo, tiene mucho que ver, todo que ver, con la libertad; con la libertad necesaria para el desarrollo de las facultades del hombre, es decir, con la cultura como espacio de posibilidades. Explorando esas posibilidades se logra fortalecer los ámbitos de la libertad, de nuestra exigua libertad, querido lector; mientras que la retracción y el apocamiento nos limitan. Con la REC hemos seguido intentando elevar y no rebajar el nivel de nuestra capacidad para entender y crear a partir de un instrumento natural que todos poseemos: el del lenguaje. (…)
P. J. P. / REC Nº 3

Si el color indisputable de la belleza femenina era el blanco, esa viola, que lo era latina, no podía ser más que del color de doña Violante, en cuya figura o emblema él, decaído y empalidecido, se había transformado por amor. Mario Galeota ostentaba, pues, el color del blanco alhelí (i. e., viola alba o leucoyo de Dioscórides, «viola simpliciter latinis»), el mismo que la dama llevaba inscrito en su nombre.
Mario Hernández / SOBRE DOS ENEASÍLABOS DE GÓNGORA (DEL ALHELÍ Y LA VIOLA ALBA)


Elipse primera
un ídolo de cristal...
(A Marcos de Torres, deteniéndole...)
L. de G.

Su transparente hermosura,
su fragilidad lozana,
lo hermanan con la mañana
por claridad, por frescura.
Su gorjeo
lo certifica cristal,
para el avaro deseo
luz fragante, hosco fanal1.
Adorarlo no es cordura
y es locura poseerlo.
¡Verlo, verlo
lámpara en la noche oscura,
transparente de hermosura!

UN POEMA AUTÓGRAFO DE ANTONIO CARVAJAL / Nota de Julia Navas


Fotografía
La fotografía representa a un grupo de seis monos que posan con actitud no fingida en lo que debe de ser una casa de retratos. El centro lo ocupa la mano derecha del macho de mayor edad, escondida a medias entre el primer y el tercer botón de la chaqueta. El segundo botón permanece desabrochado, de donde se infiere que el gesto de la mano no ha sido fruto de la improvisación, sino algo ensayado o convencional. (…)
Juan Ramón Trotter / EL MUSEO DE BARNUM


NUNCA NO: ANTOLOGÍA DE POESÍA ARGENTINA ACTUAL

Si los años noventa fueron los del ultimátum de un país que venía derrumbándose, y desaparecía el sistema de apoyo y estímulo a la cultura y la producción artística, los ochenta fueron los de una iniciativa de cambio total, de intento de desembarazarse de las heridas de Malvinas y de la dictadura, y de poder fundar, con la llegada de la democracia, una poesía que hablara de un «mundo argentino», completamente ajeno a la herencia de los popes.
Guillermo Roz / POESÍA ARGENTINA ACTUAL

(…)
La piedra es el monstruo sin la vida
es la flor de la retama vista por las raíces,
vista por el árbol.

El poeta hace carne con los cerros,
en su antigua voz de piedra
como campamentos va dejando palabras
ocultas entre las rocas calladas
en la invertida copa de sierras eléctricas
el vigor del relámpago
el grito del relámpago
viaja en su moto por el campo de rayos
el grito de la víbora
el grito del cactus quemado
y flotante en el silencio
el perfume del lechoso atardecer
que un ganso se come rápido
(…)
Gabriela Bejerman / TRAPECISTAS ENTRE BOTELLAS VACÍAS


(…)
El árbol de las primeras pérdidas,
podría ser un palo borracho,

los árboles alrededor de la maternidad.
Los árboles. Un sauce.

El árbol de la viruela, seco.
Pasan y lo orinan.

El árbol del empacho es un palo de escoba.
Un palo de hueso.

Martín Rodríguez / LOS ÁRBOLES


Y mientras los ojos de los hombres se dilataban para no perder un solo movimiento de la negra y las otras mujeres se disponían a competir con ella en el arte de la voluptuosidad, la israelita, apoyada junto a Myrtis en las columnas del atrio, le preguntaba sin dar tiempo a que se repusiera y obedeciendo a una curiosidad irresistible:
¿Quién es ese Rabbí y por qué dice que todos somos hermanos?
(…)
Roberta Quance / UNA NOVELA DESCONOCIDA DE ERNESTINA DE CHAMPOURCIN: MARÍA DE MAGDALA

Tal vez, simplemente, el editor se ha fiado de su memoria al transcribir el texto; tal vez, y no sería de extrañar, se ha basado en un manuscrito copiado durante el siglo XVIII o posteriormente, en el que, efectivamente, se leía sorprende y no suspende (…)
Elena Varela Merino / SORPRENDER EN CERVANTES


El alhelí (en el dibujo) y Góngora, "a fondo" en la REC 3
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